sábado, 23 de enero de 2010

Testimonio de Haitiano Nica

Conmovedor testimonio de un haitiano residente en Nicaragua

¡Están Vivos!

El día jueves a las 6 am, salimos de Managua, tuvimos un gran contratiempo en nuestra escala en el aeropuerto de Jamaica, y hemos podido bajar en Haití hasta las 7 de la noche. Todos estos momentos de angustia, las pasé en compañía de los militares nicaragüenses que intentaban darme ánimo.

El día viernes, desde temprano, la brigada nicaragüense inició sus labores, en los primeros escombros, encontramos a dos personas con vida. La valiente brigada de Solidaridad de Nicaragua tuvo que trabajar más de 7 horas para sacar la primera persona con vida, durante todo este tiempo, yo dejé de pensar en mis hermanos, mi tarea fue meterme debajo de los escombros para hablar en creole con las personas que estaban prensadas por los escombros. Sinceramente, yo dejé de pensar en mis hermanos de padre y madre, y concentrar todas mis energías en darles ánimo a las personas con vida. Ellas me respondieron en cada momento, con mucha valentía, con mucha esperanza. Cuando un periodista de Caracol TV, me entrevistó a las tres horas de iniciar el proceso de sacar las mujeres, yo estallé en llanto, sintiendo el dolor, sobre el valor de la mujer, que me decía en creole que le dijera a los rescatistas que le podían cortar el brazo prensado con un machete, ella prefiere vivir sin el brazo que quedarse muerta debajo. Yo me siento destrozado al escuchar esto. Dios es grande, finalmente se pudo sacar a esta pobre mujer.

Cuando sacaron la primera mujer, el general Perezcassar, comandante de la delegación nicaragüense, me orientó de intentar llegar donde estaban mis hermanos y mis hermanas de sangre. Yo agarré el carro, y con corazón en la boca, yo me dirigí a la zona donde viven mis hermanos, por cierto a unos 5 kilómetros de la zona 4 asignada a la brigada nicaragüense. Cuando estaba cerca por llegar donde viven mis hermanos, yo encontré un vehículo con el logotipo de la institución donde trabaja uno de mis hermanos y le pregunte por Jean Francois mi hermano, le pregunte directamente, si habían recogido el cadáver de mi hermano. Y el me dio la sorpresa de mi vida, todos mis hermanos han sobrevivido.

Solamente mi valiente cuñado, recién casado el 22 de diciembre ( yo acababa de venir de la boda en Haití con mis dos hijas, mi linda esposa y mi suegra). Yo digo que mi valiente cuñado, puesto que él valientemente, como un buen galán haitiano, empujó a su recién casada esposa adelante y el iba atrás. Dios le llamó, su casa quedó intacta, pero el muro de un vecino se le cayó encima. Mi hermana que iba adelante queda prensada pero menos que su marido que falleció al instante, me contó mi hermana que cuando siente que la mano de su marido dejó de apretarle la suya, ella sabía que él estaba muerto, puesto que en todo momento ella estuvo consciente.

Y para sacar a mi Hermana Aimable de los escombros, mi Hermano Fargot que vive a más de 2 Kilómetros de distancia hizo un primer viaje, vio que la casa de Aimable estaba abierta, él la llamó, pero no respondieron, Fargot regresó corriendo y descalzo a su casa, pensando que Aimable con esposo se habían ido a la casa de él, pero su gran sorpresa es que no estaban. El regresó de inmediato otra vez a la casa de Aimable, se subió sobre los escombros de una casa vecina caída, llamó con fuerza y valentía a su hermana mal muerta, y ella respondió, y el me contó que estaba dispuesto a morirse con la hermana por las réplicas. Con toda su fuerza levantó el pedazo de muro que tenía prisionera a su hermana. La cargó sobre el hombro hasta el hospital más cercano, unos 3 kilómetros, y la hermana no dejaba de preguntar por los otros dos, tres faltantes (Joseph y Jean Francois).

Al llegar al hospital, Fargot puso su hermana en el piso, y viendo tantas personas mucho más heridas que su hermana, se puso a apoyar. Y cuando se acordó que fue al hospital por las heridas de la hermana, ya otras personas habían lavado a mi hermana, mal curando su heridas, y acostada en el piso. Las camas estaban llenas con otras personas. A las 12 de la noche, se pudieron encontrar todos mis hermanos, pero mis pobres padres no sabían nada de nadie, la comunicación telefónica con la capital ha caído hasta el día de hoy.

Por un milagro de la Virgen María, mis hermanos están vivos. Mi hermana tiene unas fracturas en las manos, en la cabeza y en el pecho. Sobre los médicos especialistas de Nicaragua que participan en la delegación, su vida no corre peligro. Gracias a Dios.

En Jacmel, donde viven mi padre y mi madre, casi todas las casas se han caído, incluyendo mi casa, la casa donde nací. Mis padres viven donde un tío, están muy bien. Hasta ahora, no he podido verlos, les he podido hablar por teléfono una vez. La emergencia es tan grande en Haití, y el trabajo de traducción y de conductor de la Brigada de Nicaragua es tan gran grande, que estamos durmiendo solamente unas cuantas horas en la noche.

Según mis cálculos, debe haber más de medio millón de muertos en la capital y 60% de las casas totalmente destruidas. Las demandas por medicamento, (hoy vi una cosa horrible, una persona cuya mano ha sido arrancada por un bloque y que sobrevive), la demanda alimentación es enorme. La solidaridad humana es indispensable.

En medio del desastre, Dios me dio una gran bendición, la posibilidad de poder acompañar a estos hombres y mujeres nicaragüenses en auxilio a las victimas de este desastre.Escuchar la voz de una persona atrapada en los escombros, viendo los hombres que se meten debajo de los escombros, para sacar a estas personas, subirme en los escombros par darle ánimo estas personas sobrevivientes, cambian la vida de uno. Estamos condenados a ser más humanos, más solidarios. Es una necesidad.

Amigos, y Amigas, discúlpenme por mandar un mensaje tan largo, yo acostumbro a escribir poco a mis amistades, pero quería en signo de agradecimiento, compartir con ustedes estas primeras palabras, esta estrategia que cambia la vida de millones. Les invito a ser solidarios cualquier persona que nos necesita, y ojalá que sea siempre en la medida de nuestras posibilidades.

Un Abrazo a todos y a todas
Ronie Zamor, trabaja para el IDR en la delegación de Boaco en el programa FOMEVIDAS.

Tomado Bolsa de Noticias Nicaragua 22-01-2010

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